¿Qué es esta mierda? ¿Quién coño soy? ¿Por qué cojones soy tan malhablado? Creo que estas son algunas de las cuestiones que debería resolver.

Empecemos:

¿Qué es esto? Pues un blog, hijo mío. ¿No lo ves? No seas cortito. Es mi ventana hacia la red. En este blog podrás seguir la vida de un humilde (el más humilde del mundo) aspirante a escritor, leer relatos cortos o fragmentos de mis novelas, tal vez compartir mi entusiasmo por vivir a lo grande u odiarme y desear que fracase y termine siendo modelo de manos (tengo unas manos preciosas), saber si soy más de tetas o de culos (de culos)… en definitiva, publicaré cada chorrada que se me pase por la cabeza; sin filtro.

¿Quién soy? Me llamo Javier Busquets. Encantado de conocerte —nos estrechamos la mano—. Mi sueño es convertirme en un escritor profesional. ¿Qué es eso? Pues imagino que alguien que escribe y puede vivir de ello sin la necesidad de desempeñar otros trabajos: algo así. Supongo. Pero no quiero ser uno de esos escritores que aprovechan sus ratos libres para escribir echados en el sofá, con su ordenador portátil apoyado sobre su enorme barriga, sino un escritor que está realmente vivo; un escritor que ve la vida de forma distinta; un escritor que, quizás escriba algo genial o quizás escriba una puta basura, pero que no se deja nada dentro: eso quiero. No me gustan los escritores pedantes que escriben distinto a como hablan, siempre con un diccionario de sinónimos a mano, más preocupados en demostrar lo grande que la tienen, que en trasmitir. Tampoco me gustan los escritores autocensurados que buscan siempre el modo de gustarle a todo el mundo. Prefiero a los escritores que, en lugar de buscar la perfección, buscan la genialidad; y esa siempre se encuentra escondida entre la locura. Si andas en la búsqueda de escritos «correctos», este no es tu sitio. Mejor vete a la página de Disney.

¿Por qué soy tan malhablado? ¿Qué dices? Yo no soy malhablado. Los que dicen eso de mí son unos malditos hijos de puta.

Bueno, eso es todo por hoy.

Y ahora, atento, que voy a despedirme a la francesa: